Alimentación completementaria

La lactancia materna es indiscutiblemente la mejor opción en la alimentación de nuestros bebés. Pero a partir de los 6 meses se indica la introducción de alimentos complementarios semisólidos para cubrir las necesidades de energía, nutrientes, minerales y vitaminas que tiene el bebé. Estos alimentos suelen ser papillas de cereales y vegetales.

¿Por qué alimentación complementaria?

Porque idealmente, debería “complementar” a la lactancia materna, garantizando así los aportes de energía, proteínas, minerales y vitaminas necesarios para un óptimo crecimiento y estado de salud. Además, al sexto mes, el bebé alcanza la madurez digestiva, renal y neurológica necesarias para la introducción de nuevos alimentos y de una nueva forma de comer.

El período de Alimentación Complementaria es fundamental tanto por los aspectos nutricionales como por los culturales y será determinante en las preferencias y hábitos alimentarios futuros del bebé.

Consejos orientativos* para comenzar con la alimentación complementaria

Es importante introducir los alimentos de manera:

Oportuna según el grado de maduración del bebé, su manejo del cuerpo y respetando sus señales de hambre y saciedad.

Adecuada en cuanto a la consistencia y densidad energética necesaria para su edad.

Variada en cuanto al sabor y la textura ya que la preferencia por ciertos alimentos aumenta con la exposición reiterada.

Cada cuchara representa una cucharada por día de cada tipo de alimento.
6-7 meses DESCUBRIENDO MIS PRIMERAS COMIDAS
Consejos generales de esta etapa
  • Realizar una comida por día
  • Ofrecer un alimento por vez
  • Enriquecer las comidas con leche materna o leche de fórmula indicada por el pediatra  y aceites comestibles
7 - 9 meses 2 comidas por día
10 - 12 meses 3-4 comidas por día
No sal, si aceite, cuchara sin filo. Incorporación de legumbres. * Consulte con su pediatra.

Aspectos culturales

  • Proveerle una silla propia para comer
  • Elegirle un plato, una cuchara y un vaso.
  • Buscar un horario tranquilo, con disponibilidad y tiempo para dedicarle a la comida del bebé sin que se interpongan otras distracciones (televisión, celulares, aparatos electrónicos)
  • Estimularlo, hablarle y prestarle atención exclusiva.
  • Tenerle paciencia, esperarlo a que trague y respetar su saciedad.
  • Estimularlo para que también toque la comida con sus dedos o manos, agarre la cuchara y tome de su vaso.

Llegando al año ya podrá formar parte de la mesa familiar, compartiendo no solo los alimentos, sino momentos de encuentros, afecto, aprendizaje e interacción con los miembros de su familia.

Las experiencias positivas con los alimentos desde el comienzo, establecerán las bases de buenos hábitos alimentarios para toda la vida.

El Sistema de Nutrición Progresiva fue diseñado para Cereal Nutrilon Profutura con el objetivo de optimizar su propuesta de alimentación complementaria.

El mismo contribuye a la generación de hábitos alimentarios saludables a través de la introducción gradual de texturas, sabores y fibra en porciones adecuadas para cada etapa.

Opera sobre las dos dimensiones claves de la alimentación complementaria:

  1. Desarrollo sensorial-motor
  2. Evolución Nutricional

Desarrollo sensorial-motor

Textura

El sistema de Nutrición Progresiva contempla un incremento gradual del tamaño, la solidez y la complejidad de la textura para que los lactantes desarrollen un incremento en la movilidad y la coordinación de la lengua y los labios, la mordida, la masticación y el movimiento lateral de lengua.

Estas habilidades no pueden desarrollarse a menos que el niño reciba las texturas necesarias para cada etapa.

Se debe comenzar con papillas espesas, luego seguir con picados o aplastados que el niño puede agarrar con la mano, y a partir del año ya puede empezar con los alimentos de la familia aplastados o en trozos.

Sabor

Es necesario introducir gradualmente alimentos con distintos sabores ya que esto tendrá un impacto sobre la preferencia del bebé en cuanto a sabores de alimentos saludables, tanto en el corto como en el largo plazo.

Estas habilidades no pueden desarrollarse a menos que el niño reciba las texturas necesarias para cada etapa.

Se debe comenzar con papillas espesas, luego seguir con picados o aplastados que el niño puede agarrar con la mano, y a partir del año ya puede empezar con los alimentos de la familia aplastados o en trozos.

Evolución nutricional

La alimentación complementaria debe acompañar el incremento de las necesidades nutricionales en cada etapa del desarrollo del bebé, y aportar la combinación de nutrientes específicos para cada momento. Para ello es imprescindible controlar dos variables:

Porción

La capacidad gástrica sumada a la velocidad de crecimiento vuelven fundamental ofrecer la cantidad, el tamaño y la densidad energética adecuada en las porciones para cada etapa.

Ver gráfico de tabla de porciones a continuación.

Fibra

Es necesario cubrir por medio de la alimentación complementaria y la lactancia, el aumento de la demanda de nutrientes. Dentro de ellos, el aporte gradual de pequeñas cantidades de fibra soluble e insoluble.

Tabla de porciones para cada etapa